Ayer estuve en un debate sobre transgénicos organizado por el CSIC.
Fueron casi 4 horas de debate y lo que más me ha sorprendido es el consenso que existe dentro de la comunidad científica sobre este tema. Por supuesto, ningún científico se declara ciegamente a favor, todos reconocen la incertidumbre y la realidad de que existen riesgos. Tener una postura contraria a eso, en este caso, sería poco científica.
Voy a contaros los puntos tanto positivos como negativos del uso de transgénicos, así como su situación hoy en el mundo. Por último expongo, a nivel personal, cuales deberían ser las líneas políticas de un partido como el que formamos.
Los riesgos existen, pero son claramente asumibles e incluso son riesgos con los que el ser humano lleva conviviendo día a día durante cientos de años. Los transgénicos no implican riesgos mayores que la mejora genética mediante métodos tradicionales, la introducción de plantas en otros hábitats o la proliferación de bacterias y hongos en alimentos mal conservados. Prueba de ello es que OMS, en su página, dice claramente que no se ha observado ningún resultado adverso para el ser humano... cierto es que cabría añadir aqui un "todavía".
Los transgénicos y monocultivos no son lo mismo. Error grabe porque el riesgo de plagas y disminución de la biodiversidad, no se puede asociar a la introducción de transgénicos.
Las ventajas de los trangénicos pueden ser muy amplias, principalmente aumentan la productividad del terreno donde se cultivan en un 30%, hecho que permite que se reduzca la deforestación de tierras para uso agrícola. También reducen los costes e impactos por aplicación de menor cantidad de fungicidas/insecticidas. Si se potencia su uso e investigación, se podría llegar a transgénicos que aumenten la capacidad nutritiva (arroz dorado) o capacidad para descontaminar zonas donde ha habido vertidos tóxicos.
Los puntos negativos de los transgénicos (además de los posibles riesgos), son circustanciales: El coste que implica el crear nuevas variedades, debido al gran número de experimentos necesarios y leyes restrictivas del mercado, hace que los poderes públicos apenas tengan capacidad para ello. Esto provoca que su desarrollo este monopolizado por 10 multinacionales, donde los intereses son meramente económicos. Otro tema a parte, es que los transgénicos para los países del norte de Europa, y sus empresas, no son atractivos, apenas existen variedades que les interesen comerciar, debido a que sufren un menor número de ataque de plagas. Por último, debemos ser conscientes del riesgo que implica la posibilidad de que puedan ser utilizados como un arma biológica, produciendo toxinas de forma natural.
La realidad del mundo actual sobre los transgénicos:
• Crecen a una media del 12% anual.
• Hoy en día existen 125 millones de hectareas cultivadas (2,5 veces España), el 90% en países en vías de desarrollo.
• Hay un total de 25 países que reconocen abiertamente cultivar transgénicos.
• Países como India, China, Cuba investigan para sacar sus propias variedades y no depender de las multinacionales, (las cuales, por ej., han patentado sus variedades y generan grandes beneficios vendiendo semillas no viables para la reproducción).
En mi opinión, no se puede dar la espalda a los avances de la ciencia y sí poner todos nuestros medios para conducirlos a que los avances sean justos, sostenibles y útiles para el ser humano.
Como partido político, y esto sigue siendo mi opinón personal, creo que se debería tender hacia estas líneas:
• Luchar contra la falta de coherencia. Europa prohíbe los transgénicos mientras que el 85% de la soja importada es transgénica.
• Favorecer la aprobación de nuevas variedades de transgénicos basada en resultados científicos no en cuestiones político - económicas.
• Reducir los costes de introducción de transgénicos en el mercado con el fin de favorecer la entrada de poderes públicos y limitar el monopolio de multinacionales.
• Prohibir las patentes biológicas.
Esto es lo que alcanzo a conocer sobre el tema y lo que pienso acerca de él. Por supuesto, creo que lo que nos une es algo mucho más grande que este debate sobre transgénicos. Mas aún cuando el problema de que existan 1.100 millones de hambrientos en el mundo no es cuestión de la falta de alimentos sino de la distribución de los mismos.
Un saludo